Hoola pebete! Hoy me dedique a la espiritualidad, miré fijo
al cristo y le dije hoy voy a volver a escribir el blog. Ya hace mucho tiempo
que mi copilota viene haciéndolo por mi, entonces pensé, ya soy grande tengo
que enfrentarme al mundo y ete aquí, tome la pluma y comencé.
El último destino de la Ilha grande fue Abraao, un pueblo de
7 mil habitantes donde no hay autos, las calles son de arena y todos andan en
cuero bailando zamba de día y de noche, es muy turístico había gente de todo el
mundo y para no romper la regla hay unos cuantos Argentos tomando mate y
jugando al truco.
Está lleno de senderos para hacer trekking que cruzan toda
la isla hasta el lado del océano, asique dije esta es la mia! Deje pasar dos
días de playa y cuando descanse lo suficiente dije, mañana salgo con el alba a
descubrir nuevos mundos, pelearme con boas rompehuesos , romperle la mandíbula
a un par de cocodrilos y correr para que no me alcancen tribus de aborígenes
caníbales!!
A la mañana siguiente bien temprano…. Salí a la cubierta del
barco con los borcegos y el cuchillo de Rambo, se llovía todo. Me volví a dormir hasta las 11… No hice
ningún sendero.
Así paso Abraao de donde salimos a media noche para poder
llegar a Rio de Janeiro pasado el mediodía, la navegación fue bastante tranquila con vela de proa y mucha ola ya que
la tormenta que no me dejo salir por la selva había dejado mucha mar de fondo.
Pasamos navegando las playas de Copacabana e Ipanema
muy lindas desde el mar. Rio es una ciudad monstruosa, tan grande como diversa,
acá hay de todo. La opulencia del club en donde estamos, las favelas que se ven
mar adentro desde unas cuantas millas, la diversidad racial y cultural es
increíble denotando su historia.
Mañana sábado a la tarde partimos para Buzios el destino más
al norte que navegaremos ya que después volvemos a la zona de Angra dos Reis.
Señores nos encontramos la próxima, desde algún lugar de
este hermoso país.
Un beso para todos…. Fede y Jesi.